Calor de invierno
Tu calor sabe a compañía. Me calientas el alma comenzando desde los pies, desde el suelo de mi misma hasta mi fantasía. Me acaricias las mejillas, me besas y vuelo, volamos entre las estrellas, bajo la luz de la luna, bajo las sábanas que nos rodean. Me das cobijo con tus brazos tibios mientras me susurras palabras bonitas, mientras compartimos la vida y solo puedo sentirme en casa.
A todos los que quiero
Aprovechando las fechas en las que estamos, quería escribir a esas personas que me llenan el alma y las quiero con locura. Esas personas que están y estarán siempre ahí, incluso después de llegar al claro al final del camino.
Este año ha sido duro, muy duro para todos. Lo se. Pero hemos sobrevivido, podemos con todo lo que nos echen. Somos más que supervivientes, somos luchadores.
Os quiero a todos y me tendreis siempre que me necesiteis, e incluso sin necesitarme, siempre. Éste es el mayor regalo que puedo ofreceros. Mi corazón incondicional y mis brazos abiertos.
Os quiero.
Un desamor
Supongo que ya se acabó todo. Se acabó el amor, la amistad, pero también el dolor. Se acabaron las ausencias y las presencias distantes y dolorosas. El tiempo de humo en los pulmones y el de sonrisas en los labios. Se acabó verte en cada persona que anda por la calle, que todo te evoque. Terminó el tiempo en que por ti hubiera dejado todo; pero tambíen el que dejaba todo para huir de ti.
Se acabó, porque ya no importa ni el amor, ni las ausencias, ni el dolor. Se acabó porque ya no importa nada, porque ya no me importas nada.
Un Amor
Renaces en mi como si de una estrella fugaz pero permanente se tratara, con vértices que rasgan mi piel, y una brillante luz, que me acaricia el corazón.
Siempre estuviste allí, es cierto. Siempre estuviste allí; detrás, tan detrás de mis ojos, que no te veía. Y sin comprender yo como, creciste de repente. Te hiciste tan grande que fue imposible no verte, no sentirte, no sentirme envuelta por ti.
Tu luz parpadea, unas veces más ligera, otras más intensa. Por eso eres fugaz, pero también permanente. Y cuando no brillas, cuando no brillamos juntos, nos arrancamos la piel a jirones, pelando nuestro corazón y dejándolo seco y desnudo.
Pero a pesar de todo, siempre gana la luz que nos envuelve, cuando brillamos juntos.
¿Por qué correr cuando lo más probable es que no llegues nunca a la meta?
Para estar vivo.
En la vida hay que hacer actos de Fe, y a veces, la magia fluye.
Alas
El cansancio le corría por las venas y el frío se enganchaba en sus huesos de cristal, llevándola hacia un profundo sueño sin descanso, una maraña de miedos y confusiones.
Pero nada la detuvo. Poco a poco, paso a paso, siguió caminando. A pesar del frío y en contra del cansancio, empezó a correr, a volar. Su cuerpo se volvió etéreo y le nacieron alas en la espalda.
A pesar de todo y en contra de todo, logró sobrevivir. Logró vivir.
Cuando te vayas
Mañana estaré pensando en ti, cuando te vayas. Soñaré con dulces estrellas de caramelo derritiéndose en mi boca, como si me estuvieras besando. Caminaré por aquellas calles de recuerdos infantiles, con charcos de lluvia y arco iris entre los balcones. Pensaré en ti, viviré por tí, como si nunca te hubieras ido.
Desde que te echo de menos
No sabes cuánto te hecho de menos. Hace tiempo pensaba que era imposible, porque aunque te encontraras muy lejos, siempre estarías cerca. Pero te has ido y no entiendo tu ausencia porque te sigo queriendo.
Fotografías
Las fotografías, cansadas de ser ignoradas, se amotinaron y se torcieron en sus marcos. No entendían por qué se encontraban vistiendo la casa de una persona que nunca las había podido mirar.
Pero lo que ellas no entendían era que aunque su ceguera le hacía imposible observarlas, el simple hecho de que se encontraran allí, le hacía sentirse acompañado.
Recuerdos en sepia
Cogía una foto color sepia cada vez, la acercaba a milímetros de sus derrotados ojos y la inspeccionaba, buscando su pasado. Últimamente se pasaba horas revisando cada grano de cada papael fotográfico, comentando con su mujer, sus hijos y sus nietos la época, el lugar, el amor con que fueron tomadas. Cuando conoció a su mujer, la más bonita de todo Madrid, con su pelo largo y sus labios carnosos; el viaje a Alicante en familia; su vida de estudiante…
En cierto modo, era como si supiese lo que se le venía encima. Quizá lo mantuvo en secreto hasta que fue demasiado tarde y su ceguera inminente. Siempre me gustó pensar que viajó por sus recuerdos a tiempo, para mantener impreso en su memoria aquello que no volvería a ver nunca más.